That´s right

Los británicos han conseguido no solamente confundir al resto de europeos sobre sus verdaderas preferencias sino, parece ser, que también a ellos mismos. A los ciudadanos británicos se les planteó en 2016 una pregunta demasiado simple y ambigua y por ello ahora habría que plantearles su aprobación a un acuerdo pactado con la Unión Europea. Es cierto que convocar un segundo referéndum podría conllevar un dilema moral respecto al anterior referéndum pero tampoco parece igualmente legitimado el propio Parlamento inglés a cerrar un acuerdo tan importante sin la ratificación de sus ciudadanos.

Luis Martínez-Almoyna Rifà

Director de Fiadex

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